viernes, 25 de octubre de 2013

Escribiendo en la cocina 03:00 a.m.

El insomnio me soporta tanto por las noches que luego no tenemos fuerzas de levantarnos de la cama por las mañanas,
Ninguno de los dos.
Te quitas la ropa para entrar en a la cama…
Ahora te has vuelto ordenada, algún día había que madurar.
Y lo único que sientes es un cuerpo desnudo que busca calidez en unas sabanas frias,
Pero eso no tiene ningún merito.
Lo que realmente tiene merito es pensar cuando hace frio.
Se me ha olvidado escribir, ya no hago metáforas con el amor, mi inspiración ha des-aprendido cómo se hacían,
Desde que te fuiste y aunque se me ocurran tampoco tengo a nadie a quien decírselas
Y vuelves a estar en mi cabeza y hace algún tiempo que ya no soporto la furia de no poder olvidarte.
Han desaparecido las mariposas, las sonrisas de “buenos días” y la dulzura.
Me he vuelto fría y mis sueños ahora han empezado a creer en eso de las derrotas, ya no les vale eso de los cuentos que pintabas con sudor y besos en mi espalda,
Nadie sabe tocar esa puta espalda sin hacer que no piense en ti.
Tu rencor se llevo todo lo que me hacia especial
Y ahora he tenido que volver a enfrentarme a la realidad,
Mi insomnio ha vuelto a despertar las pesadillas que guardan dolor por las noches.
Y ya no se en que creer después de haber visto como tu sonrisa hacia que todas las estaciones se volvieran primavera, ni después de saber que podía bañarme en cualquier mar porque tus ojos albergan todos los océanos juntos… y solo tu presencia podía mover el mundo entero hasta poner del revés todas sus hipocresías por verme reír.

Ya era hora de que te llorara.    

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